Firmaron un pacto de caballeros tal y como aprendieron de los cómics de entonces. La idea del honor y de la lealtad forjaban a los auténticos héroes del mañana.  A lo largo de veinte años de amistad habían actuado de acuerdo a los principios de aquel pacto. Les unía el instinto de protección hacia los hermanos de sangre que nunca tuvieron, el respeto al mayor y la protección hacia el pequeño; el espejo en el que mirarse, el hombro en el que apoyarse, la adoración a los espacios sagrados del otro.  La de ellos era la historia de amor de dos niños que se quisieron como hombres de honor.